Islam
En la primera parte de esta exposición, en los apartados donde se habla de la Tabla de las Naciones y el judaísmo, se explica que Ismael fundó Ismailia, en Egipto, y que según el Corán, reconstruyó con su padre Abraham, La Kaaba. A estas alturas de la exposición se ha podido observar la importancia de los lugares extremos del territorio ya que muchos de los lugares que conforman esta red son de este tipo, así mismo irán surgiendo ejemplos análogos a lo largo de la exposición. La Meca es uno más de los que hay que añadir a esta sublista ya que su centro dista 666 millas del punto extremo meridional de la península arábiga. También se menciona, en la primera parte, que La Kaaba se encuentra a 666,6 millas náuticas del monte del Templo de Jerusalén. Estos dos lugares forman parte de una geografía mística que ha sido explicada en el apartado dedicado al judaísmo. Como vimos anteriormente, el monte del Templo tiene gran significación en las religiones abrahámicas como el lugar donde Abraham estuvo a punto de sacrificar a su hijo Isaac por orden de Yahveh o Dios, según los relatos del Génesis, y como el lugar donde la presencia de Dios se manifiesta más que en cualquier otro lugar. Según la tradición judía, desde esta primera piedra se construyó el mundo y allí fue erigido el sanctasanctórum, la parte más sagrada del templo de Jerusalén. Los musulmanes creen que es el punto desde el cual Mahoma ascendió a los cielos para reunirse con Dios, acompañado por el ángel Gabriel. En honor a dicho episodio de la vida de Mahoma, el noveno califa, Abd al-Malik, construyó el Domo de la Roca entre los años 687 y 691. La Roca Fundacional desde donde Dios creó el mundo y se encuentra en el centro del Monte del Templo (o monte Moriah), la forma actual del monte es el resultado de una expansión hecha por Herodes el Grande sobre una cima que era, tres milenios antes, el lugar más elevado en la Jerusalén antigua, la Urusalim de los cananeos. Es el lugar hacia el cual se orientan los judíos durante la oración y hacia donde Mahoma dirigió el rezo en un principio. Al principio, Mahoma ordenó que la oración se realizara en la misma dirección que los judíos, en dirección a Jerusalén pero cuando los judíos se negaron a aceptarlo como profeta, la sustituyó por la Kaaba de La Meca. Para entender el entorno en el que creció Mahoma y qué motivaba a los árabes de la época, resulta útil dividir la realidad de la península arábiga en tres mundos: el de los árabes paganos, el de los proto-musulmanes y el entorno judeocristiano. Los estudios académicos indican que el entorno originario estaba influenciado por tradiciones judeocristianas, gnósticos del norte de Arabia y prácticas de tribus locales. Los árabes de La Meca adoraban a cientos de ídolos y deidades tribales. La propia Kaaba albergaba unas 360 estatuas de dioses. Los árabes preislámicos ya reconocían a un dios supremo llamado Alá (que significa literalmente "El Dios"), pero lo consideraban un dios creador lejano, para interactuar con el mundo, creían que necesitaban recurrir a los ídolos locales como intermediarios. Aunque el paganismo era predominante, los árabes no estaban aislados de la cosmología judía, ciudades como Medina (entonces llamada Yatrib) y regiones como Yemen contaban con grandes, prósperas e influyentes tribus judías y comunidades cristianas. A través del comercio y la convivencia, los árabes paganos estaban muy familiarizados con las historias de Abraham, Moisés, Salomón y la existencia de un Dios único. Incluso existía un grupo minoritario de árabes llamados los Hanif, monoteístas independientes que rechazaban los ídolos y buscaban seguir la "religión original de Abraham", sin llegar a convertirse formalmente al judaísmo ni al cristianismo, estos encajarían en la definición de proto-musulmanes. El islam no nació en un vacío, sino en un entorno donde el monoteísmo ya era visto como una fe de civilizaciones avanzadas. Cuando Mahoma comenzó a predicar el islam en el año 610 d.C, no estaba inventando una cosmología desde cero, sino que proclamaba una restauración del monoteísmo abrahámico. Al ordenar a sus seguidores rezar en dirección a Jerusalén, sus motivaciones fueron puramente islámicas; al mirar hacia Jerusalén, Mahoma conectaba espiritualmente su nuevo mensaje con la larga línea de profetas bíblicos (Moisés, David, Salomón, Jesús) a quienes el Corán reconoce y respeta profundamente. Era una forma de decirle al mundo que el islam no era una religión ajena, sino la culminación de la misma fe monoteísta. Por otra parte, mientras la Kaaba estuviera infestada de ídolos paganos de las tribus que perseguían a los musulmanes, Jerusalén representaba un foco de adoración monoteísta puro y alejado de la idolatría local. Cuando la comunidad musulmana huyó de la persecución y emigró a Medina en el año 622 d.C (evento conocido como la Hégira), continuaron rezando hacia Jerusalén. En Medina ya no era posible alinearse hacia ambos lugares a la vez porque la ciudad se encuentra geográficamente en medio de ambos. Mantuvieron la orientación hacia Jerusalén por un periodo de 16 o 17 meses, hasta que en el segundo año de la Hégira (aproximadamente en febrero del 624 d.C), Mahoma recibió la revelación del Corán que ordenó el cambio definitivo hacia la Kaaba de La Meca. La explanada que rodea la Kaaba era objeto de un antiguo culto y de la peregrinación anual más importante de Arabia. Antes de Mahoma (570-632), la Kaaba servía como centro de culto para las distintas tribus beduinas politeístas preislámicas en toda la península Arábiga. Una vez cada año lunar, tribus beduinas peregrinaban a La Meca, y dejando de lado cualquier disputa tribal, adoraban a sus dioses en la Kaaba y comerciaban entre ellos en la ciudad. Desde el punto de vista de la teología islámica, el sitio no se volvió sagrado con el islam, sino que fue redescubierto o purificado. Según el Corán, el santuario original fue edificado por Abraham (Ibrahim) y su hijo Ismael como un templo dedicado exclusivamente al monoteísmo puro. La narrativa islámica sostiene que, con el paso de los siglos, la población local cayó en la idolatría pagana, hasta que Mahoma retiró los ídolos en el año 630 d.C, para restaurar el culto original a un único Dios.
Para los musulmanes, el último de una lista de profetas como Moisés o Jesús, fue Mahoma, quien encontrándose en meditación en la cueva de Hira tuvo una visión del arcángel Gabriel. Este dio la orden: «¡Iqra!» (¡Recita/Lee en el nombre de tu Señor!). Es un mandato de transmisión oral, de romper el analfabetismo espiritual de Arabia para fundar el Islam. Esto sucedió en el monte Jabal Al Nour (la montaña de la luz), la cual se encuentra a 3,3 millas de la Kaaba en Meca. La cueva de Hira se encuentra a 660 millas náuticas de la casa del profeta Abraham, en Ur, lugar donde la Biblia sitúa el origen de Abraham, como vimos anteriormente, en varios apartados de la primera parte de esta exposición. En Ur, Dios le habla a Abraham con el famoso mandato: «Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré» (Génesis 12:1). Es una orden de desajuste, exilio y movimiento físico para fundar el linaje hebreo. La casa de Abraham en Ur y la Cueva de Hira operan bajo el mismo patrón arquetípico: son los "puntos cero" o los vórtices donde la dimensión divina rompe el silencio con la dimensión terrenal, transformando a un hombre común en el heraldo de una nueva era y una misión mundial. Cabe señalar que Eridu, la ciudad desde donde Dios había creado el mundo en la cosmogonía sumeria, queda alineada.
La cueva de Hira no es la única con importancia en el islam, también a 3,3 millas de la Kaaba se encuentra la cueva Sawr en el monte Jabal Thawr, lugar donde Mahoma se refugió de los Quraysh, durante la migración a Medina.
El Ihram es el estado de sacralización o consagración ritual en que debe encontrarse quien realiza los ritos de peregrinación a la Meca, simboliza la entrada en el universo sagrado y debe hacerse en los miqats declarados para ello. En la geografía mística y el plano ritual del Hajj, los Miqats son los puntos geográficos precisos que rodean La Meca donde el espacio profano termina y el espacio sagrado comienza. A partir del Miqat el alma abandona la órbita de las influencias planetarias cotidianas para entrar en el campo gravitacional del eje cósmico absoluto: la Kaaba. Cinco de los seis actuales miqats fueron declarados por Mahoma, Miqat Al -Sail es uno de ellos y sirve a peregrinos que vienen de la región del Najd que es el centro de Arabia Saudí. Este miqat se encuentra a 66.660 metros de la Kaaba. Puerta de La Meca (también conocida como la Puerta del Corán) es un monumento arquitectónico gigante construido en 1979 y su diseño imita un real, el soporte de madera donde se coloca abierto el libro sagrado del Corán. Las alas que sostienen el libro miden 66 pies, quizás en relación a que, en el misticismo islámico (Abjad), el valor numérico de las letras que componen la palabra Alá (الله) suma exactamente 66. Puerta de Meca funciona, a nivel simbólico, como una extensión de los Miqats, el umbral físico y moderno que separa el mundo exterior profano del inicio de la ruta sagrada que conduce a la Kaaba. Puerta de Meca se encuentra a 33.000 metros de la cima del monte Arafat, macizo de granito donde Mahoma emitió el sermón de despedida a los musulmanes y según los musulmanes donde Adán y Eva se reunieron en la cima y fueron perdonados por Dios. Estos dos lugares, Puerta de Meca y el monte Arafat además de estar separados por 33 kilómetros ambos se encuentran a la misma distancia de la Kaaba, 18 kilómetros, o tres veces 6 kilómetros. Puerta de Meca y el monte Arafat operan como el principio y el fin de la gran iniciación abrahámica en la Tierra, durante ese sermón en el Monte Arafat, ante más de 100,000 seguidores, Mahoma recibió el último verso del Corán de toda su vida (Sura 5:3). En ese instante, Dios declaró de forma oficial: «Hoy he perfeccionado vuestra religión para vosotros, he completado Mi gracia sobre vosotros...». Si la Puerta de La Meca (con su forma de atril) representa la apertura del Libro y el inicio de la instrucción, el Monte Arafat es el lugar donde el Libro se cierra porque la verdad divina ha sido completamente revelada y completada. El ciclo que comenzó con el exilio de Abraham desde las torres de Ur encuentra en esa colina de Arabia su conclusión y su orden definitivo. En el contexto de la peregrinación a La Meca, geográficamente hablando, la Puerta de Meca es la "Entrada a la Ley" y el monte Arafat es la "Salida al Absoluto", si trazamos el viaje místico de un alma a través de este mapa, la Puerta de La Meca, la circunvalación a la Kaaba y el Monte Arafat cierran un bucle perfecto de transformación porque el alma cruza la Puerta para comprometerse con el camino, viaja al centro cósmico a orbitar el cubo (la Kaaba), pero la verdadera iluminación y el perdón absoluto ocurren cuando sale de las murallas de la ciudad para subir a la colina del desierto en el monte Arafat. El Monte Arafat es el único sitio ritual del Hajj que se ubica físicamente fuera de los límites del santuario sagrado (Haram). Pero el Monte Arafat no es la última etapa de la peregrinación, sino el punto culminante o "clímax espiritual" de todo el Hajj, es la cumbre más alta del viaje interno y del perdón, pero el peregrino todavía debe descender de esa montaña cósmica para completar los rituales de la tierra y despedirse del centro del mundo en La Meca. El propio profeta Mahoma declaró en un famoso hadiz que «El Hajj es Arafah», indicando que este es el pilar central e insustituible del viaje. Si un peregrino no pasa la tarde de ese día en la llanura de Arafat, su peregrinación completa queda invalidada.
Jeddah (o Yeda) es la puerta de entrada para millones de peregrinos que llegan a Arabia Saudí, tradicionalmente por mar y recientemente por aire. Se sitúa geográficamente en una zona no sagrada intermedia que queda dentro del cinturón de los Miqats y antes de llegar al suelo sagrado del Haram). Esto significa que si viajas en avión hacia el Aeropuerto de Yeda con la intención previa de hacer la Umrah o el Hajj, cruzarás el límite del Miqat en el aire unos 25 o 30 minutos antes de aterrizar. Por ello, debes vestirte y entrar en estado de Ihram antes de abordar o durante el propio vuelo. Aterrizar en Yeda y ponerse el Ihram allí directamente se considera una infracción ritual que exige una compensación (Damm). En Yeda se encuentra el aeropuerto rey Abdulaziz, que es el principal lugar de llegada de peregrinos; desde el centro de la terminal hasta la Puerta de Meca hay 33,3 millas náuticas. Yeda es considerada un Miqat válido únicamente para sus propios habitantes o para aquellas personas que viajan a la ciudad exclusivamente por motivos civiles o de trabajo (sin intención inicial de hacer el peregrinaje). Yeda, como Miqat, está situada a la misma distancia de la Kaaba que el Miqat al Sair al Kabir (66,6 kms). La interpretación más extendida relaciona la palabra jaddah (جدة) en español Yeda, con el término árabe para abuela o anciana, esta versión se sustenta en la creencia popular de que Eva, considerada simbólicamente la madre o abuela de toda la humanidad, está enterrada en esta localidad de Arabia Saudí. El sitio conocido históricamente como la Tumba de Eva (o Cabr Hawwa en árabe) es un espacio arqueológico que se encuentra en el distrito central de Al-Ammariyah, muy cerca del barrio histórico de Al-Balad en Yeda. El mausoleo fue derribado y sellado con cemento por las extremistas autoridades religiosas wahabíes en 1975 debido a que algunos peregrinos musulmanes rompían la tradición islámica rezando frente a la tumba pero el lugar sigue funcionando activamente como cementerio hoy en día y su nombre oficial actual es Cementerio de Nuestra Madre Eva (مقبرة أمنا حواء). Desde este mismo punto hay 333.000 metros hasta la tumba de Mahoma, en Medina. Este alineamiento ofrece una perfecta metáfora del ciclo humano; Eva y Mahoma como inicio de la raza humana y el punto final de la revelación profética. La conexión entre la Tumba de Mahoma y la de Eva representa el camino que recorre el alma desde que encarna en la Tierra hasta que se eleva purificada hacia el Absoluto.
Desde este lugar, el centro histórico de Yeda, hasta el centro de Ismailia hay 660 millas náuticas. Ismailia (Egipto) está situada estratégicamente a las orillas del lago Timsah, conectada directamente al Canal de Suez, y fue fundada por Ismael como se explica en el apartado dedicado al Judaísmo. Las crónicas históricas y los textos antiguos (incluida la geografía bíblica) describen que los descendientes de Ismael, quien se crió en La Meca, poblaron y dominaron toda la franja occidental de la península arábiga (el Hiyaz), que va desde las fronteras de Egipto hasta los desiertos del sur. La Meca es la capital y Yeda es el puerto del Hiyaz por lo que, aquí encontramos una analogía con otros saltos colonizadores que hemos visto a lo largo de la exposición, por ejemplo el alineamiento entre Tiro y Cartago Nova, los alineamientos entre el puerto de Roma y varias de sus colonias, así como estos que vienen a continuación. Si se mide la distancia desde Yeda hasta El Cairo, la distancia es de 666,6 millas náuticas. El Cairo es una ciudad de origen puramente árabe islámico. A diferencia de ciudades egipcias milenarias como Alejandría, Tebas o Menfis (vistas en apartados anteriores), el núcleo urbano que hoy conocemos como El Cairo no existía en la época de los faraones ni de los emperadores romanos. Su nacimiento y evolución están ligados a las dinastías musulmanas de la Edad Media. La primera capital de Egipto bajo el control de los árabes es Fustat, que además, es considerada el núcleo fundacional de El Cairo. En el siglo VII, poco después de la muerte de Mahoma, un ejército bajo las órdenes del califato ortodoxo Umar ibn al-Jatta, con sede en Medina, conquistó Egipto. Cuando Alejandría fue conquistada en septiembre de 641, apareció la necesidad de una nueva capital pero el califa Umar decretó que Alejandría no podía ocupar ese título. Fustāṭ (فسطاط) significa literalmente "La Tienda de Campaña"; según las crónicas históricas, cuando el general Amr ibn al-As se disponía a marchar para asediar Alejandría, descubrió que una paloma había anidado y puesto huevos en lo alto de su tienda de campaña militar. Considerando el evento como una señal divina, el general ordenó dejar la tienda intacta. Al regresar victorioso, mandó fundar la nueva capital exactamente alrededor de ese punto donde se plantó la tienda original, erigiendo allí la primera mezquita de África, la Mezquita de Amr. Desde la Mezquita de Amr hasta el centro de Yeda hay 666,6 millas náuticas.
Bajo el mando del califa Omar ibn al-Jattab el poder se ejerce a través de gobernadores militares elegidos a dedo por el califa en Arabia. Fustat funciona estrictamente como una provincia proveedora de grano y riquezas agrícolas para el centro de la península arábiga. Esta capital árabe fundada en Egipto, Fustat, también se conecta a Damasco, ciudad recién conquistada por el califa Omar ibn al-Jattab tras el famoso asedio de Damasco, la primera gran ciudad bizantina en caer durante la expansión musulmana inicial en Siria, lo que abrió el camino para el control total de la región. Desde el centro fundacional de Fustat, la mezquita de Amr, hasta la ciudadela de Damasco hay 333 millas náuticas. Es decir, cuando se buscó la ubicación de Fustat se hizo de modo que conectara al menos con estos dos lugares: Yeda y Damasco. Recuérdese que Damasco forma parte de esta red de alineamientos desde la primera parte de la cronología.
Tras la caída de la ciudad se aplicaron las directrices legales diseñadas por el propio califa Omar para regular la vida de las poblaciones conquistadas que no se convertían al Islam (los cristianos y judíos de Damasco, conocidos como dhimmis). Este documento garantizaba a los habitantes de Damasco la protección de sus vidas, sus bienes y la libertad de continuar practicando su religión en sus iglesias a cambio del pago de un impuesto llamado jizya. El orden civil impuesto por Omar en Damasco sirvió como el modelo legal que los árabes replicaron posteriormente en el resto de las conquistas de Oriente Próximo, incluyendo Jerusalén y el propio Egipto. Según los historiadores, Fustat surge de la necesidad geopolítica vital de conectar el Hiyaz (Arabia/Yeda) con el nuevo centro de poder en el Levante (Siria/Damasco). Durante los primeros años de la expansión musulmana, las comunicaciones terrestres se hacían por la antigua Ruta de los Reyes y los caminos del desierto sirio-arábigo. Fustat fue ubicada intencionalmente en la entrada del Sinaí, funcionaba como el puesto de control que unía el norte de África con Asia. Para que los gobernadores de Fustat enviaran los informes, los impuestos recaudados en oro o las tropas de refuerzo, la ruta natural subía en línea recta por el Levante, teniendo como parada obligatoria y centro de comando a Damasco.
Tras la primera guerra civil islámica (Fitna) sobre la cual se hablará más adelante, la dinastía de los Omeyas toma el control global del imperio y traslada la capital imperial a Damasco (Siria), consolidando un imperio árabe aristocrático y fuertemente centralizado. Egipto sigue siendo una provincia dependiente y los Omeyas la desarrollan construyendo y ampliando la infraestructura de canales en Fustat para conectar el comercio del Nilo directamente con el Mar Rojo con destino al Hiyaz.
La discriminación contra los musulmanes no árabes por parte de los omeyas provoca que la dinastía Abasí derrocase violentamente a los Omeyas en el 750 d.C y traslada el centro de gravedad del mundo islámico hacia el este, fundando la monumental metrópolis de Bagdad (Irak), lo que abre las puertas a la gran influencia cultural persa y de Asia Central. En nuestro mapa de alineamientos tenemos señalada Bagdad, conectada al mausoleo de Noé y también se menciona que quizás ya existía algo en el lugar antes de la fundación de Bagdad.
En año 836, el califa abasí Al-Mu'tasim tomó una decisión radical: trasladó oficialmente la capital del califato desde Bagdad hacia una nueva y colosal metrópolis construida desde cero: Samarra (Irak). Desde el centro de Bagdad hasta Samarra hay 66millas. El motivo real del califa para abandonar Bagdad fue alejar a su nueva y conflictiva guardia pretoriana de soldados turcos de la población civil árabe. El padre de Ibn Tulun (futuro gobernador abasí de Egipto), al ser un oficial turco, formó parte de esa gran migración forzada. Ahmad ibn Tulun fue destinado como gobernador abasí de Egipto, allí fundó su propia dinastía independiente, los tuluníes. Para consolidar su poder, fundó una nueva capital dinástica al noreste de la antigua Fustat llamada Al-Qata'i (que significa "Los Sectores" o "Los Distritos"). Su mezquita monumental era el corazón espiritual de esta ciudad real, es la mezquita más antigua de la ciudad que ha sobrevivido en su forma original. Es una pieza fundamental en la evolución urbana de la región en la transición de Fustat a El Cairo, antes de la fundación oficial de la ciudad como El Cairo. Lo que hizo Ibn Tulun fue fundar una ciudad completamente nueva pero contigua al noreste de Fustat. Este lugar, con centro fundacional en la mezquita de Ibn Tulun, es equidistante a 6,66 millas náuticas del centro de Heliópolis y de la Gran Pirámide de Guiza. La dinastía de los Tuluníes (año 868 d. C), al declararse independiente del Califato Abasí, fundaron el primer Estado autónomo en la historia del Egipto islámico que no estaba gobernado por árabes.
El recinto real amurallado de Al-Qāhirah, diseñado en el año 969 d.C, por el general Jawhar al-Siqilli bajo las órdenes del califa fatimí Al-Mu'izz es lo que pone nombre a la actual ciudad de El Cairo. Este núcleo se proyectó desde cero como una ciudad palaciega y ceremonial exclusiva para la élite califal árabe-fatimí pero contiguo al núcleo que había originado Fustat y luego la Al-Qata'i de Ibn Tulun. Como corazón espiritual de El Cairo, los fatimíes, pertenecentes a la rama del chiismo ismailí, construyeron la Mezquita de Al-Azhar. Dedicada originalmente a la difusión de la doctrina de la dinastía árabe, Al-Azhar ancló el estatus de la nueva capital como el centro intelectual indiscutible del mundo islámico medieval. Este El Cairo (Al-Qāhirah) árabe nació a 666 millas náuticas del puerto del Hiyaz, Yeda. En este mismo apartado dedicado al Islam se podrán ver varios alineamientos vinculados al islam chií.
La familia real de Qatar, la dinastía Al Thani, pertenece históricamente a la gran tribu de los Banu Tamim. Los Banu Tamim son una de las tribus árabes nómadas adnanitas más antiguas y célebres de la península. Por lo tanto, los cataríes autóctonos se reconocen a sí mismos, por sangre, tradición e historia, como hijos de Ismael. El profeta Mahoma pertenecía también a esta misma rama adnanita (a través del clan Quraish), 1.330 kilómetros es la distancia que hay entre el centro histórico de Yidda y el centro del puerto de Doha, capital de Qatar. Este alineamiento es análogo al que se da entre Ismailia y Yeda, o el que se da entre El Cairo y Yeda, hay que entenderlos (y seguir identificando analogías mediante otros ejemplos a través de toda la exposición) en el marco de los “saltos colonizadores”. Cabe recordar que, como vimos en la primera parte de la exposición, el museo del Arte Islámico (en el puerto de Doha) se encuentra a 330 millas de Persépolis y desde Persépolis hasta el distrito cultural de Abu Dabi, donde se encuentra el Louvre Abu Dabi hay 333 millas náuticas. Son conexiones modernas que aportan nodos a esta red de alineamientos.
Otra ciudad conectada al Puerto de Doha es Samarra (Irak), actualmente, uno de los principales lugares del Islam chií. La Mezquita Congregacional de Samarra, la cual se encuentra a 666,6 millas náuticas del puerto de Doha, fue la mezquita más grande del mundo durante su construcción. Su gran minarete es un cono en espiral con una base de 33 metros de anchura. Ha sido mencionada unas líneas atrás cuando Al-Mu'tasim trasladó la capital del califato desde Bagdad a Samarra 66 millas. Este lugar se encuentra a 330 millas náuticas de la cima del monte Ararat por lo que hay que sumarlo a lista de lugares conectados a este punto extremo de mayor altitud, actualmente de territorio turco, pero también a la lista de lugares relacionados con Noé. Además, en nuestro mapa de alineamientos tenemos señalado que, desde el centro de Bagdad hasta el mausoleo de Noé en Najicheván, hay 660 kilómetros. Recordemos que en un apartado anterior se mostró que Harran (lugar donde la familia de Abraham acabó la primera parte de su migración a Canaán), el mausoleo de Noé y el centro de Bagdad conforman un triángulo numerológico. El siguiente alineamiento, desde Samarra hasta Harran, de 330 millas, está en relación. Como veremos, la fortísima tendencia a vincular las ciudades sagradas del islam chií en Mesopotamia (Irak) con la figura de Noé (Nuh en árabe) responde a un meticuloso programa de legitimidad espiritual, herencia geográfica y paralelismo profético. Para el mundo chií, Mesopotamia no es solo el escenario donde murieron sus imanes, sino la cuna misma de la salvación de la humanidad y también de su destino. En el Hadiz de la barca (Hadiz al-Safina), Mahoma declaró: «La postura de mi familia (Ahl al-Bayt) entre ustedes es como la del Arca de Noé. Quien se embarca en ella se salva, y quien se aleja de ella, se ahoga». Para la teología chií, este paralelo es absoluto: los Doce Imanes son los capitanes de la barca espiritual de la comunidad. Al reclamar que sus ciudades y santuarios están físicamente construidos sobre los sitios vinculados a Noé, el chiismo materializa este hadiz en la tierra: acudir al santuario de un Imán es, de manera literal y simbólica, abordar el Arca de Noé para salvarse del caos del mundo.
Después de la muerte de Mahoma en el siglo VII, surgió una disputa sobre su sucesor legítimo, la comunidad islámica se dividió en aquellos que se adhirieron a Abu Bakr (sunitas) y aquellos que se pusieron del lado de (chiítas). Estos últimos esperan la llegada del Mahdi, su mesías. El Mahdi es una figura prácticamente desconocida para el mundo occidental pero es de gran importancia para millones de chiítas. Mahdi significa ‘el guiado’ y es considerado un mesías que gobernará el mundo durante un tiempo antes del fin. Es por este motivo que el Mahdi tiene santuario pero no tumba como el resto de imanes, porque permanece oculto hasta su vuelta. El Mahdi es el último de una lista de 12 imanes que empieza con Alí. La mezquita de Ali es el tercer lugar más sagrado del chiísmo por contener la tumba de Alí (el primero de los doce imanes), está en Nayaf y se encuentra a 33,3 millas náuticas de Babilonia. El santuario del Imán Alí en la ciudad de Najaf (Irak) es el ejemplo más importante y explícito de esta geografía mística que conecta al chiismo con la figura de Noé. Según las enseñanzas de los propios Imanes del linaje del Profeta (especialmente transmitidas por el sexto imán, Ya'far as-Sadiq), dentro del mismo sepulcro central de la Mezquita de Alí están enterrados tres de los personajes más importantes de la historia sagrada: Adán, Noé y el Imán Alí. De acuerdo con las crónicas de los primeros historiadores musulmanes que recopilaron datos en Irak (como Al-Tabari), tras descender del Arca de Noé, la humanidad se multiplicó y se asentó en las llanuras fértiles de Mesopotamia. La cosmogonía de la región de Najaf asocia su geografía con las etapas finales del Diluvio: se creía que mientras las aguas descendían por orden coránica, la llanura de Najaf sirvió como uno de los diques o puntos de referencia que Noé divisó desde el Arca, vinculando la tierra de la mezquita de Alí con el fin de la catástrofe planetaria. Que la Mezquita de Alí albergue a Noé y a Adán representa la transferencia definitiva de la legitimidad. Para el mundo chií, Alí no es un gobernante político fortuito; es el heredero directo de la misma cadena de conocimiento cósmico y de salvación que Dios le entregó a Adán en el principio y a Noé en el Arca. Este alineamiento entre la mezquita de Alí y Babilonia, de 33,3 millas náuticas, puede entenderse bajo el prisma chií dándole a Babilonia el significado de contraejemplo absoluto: el polo opuesto, maldito y rebelde frente al eje sagrado de Kufa y Nayaf. De acuerdo a las crónicas de los primeros historiadores musulmanes que recopilaron datos en Irak (como Al-Tabari), tras descender del Arca de Noé, la humanidad se multiplicó y se asentó en las llanuras fértiles de Mesopotamia. Mientras Kufa y Nayaf representan el lugar del origen del Diluvio y la posterior piedad, Babilonia representaba históricamente el lugar donde los seres humanos volvieron a corromperse, como vimos en el apartado dedicado a la Tabla de las Naciones. Fue allí donde la literatura islámica sitúa el reinado del tirano Nimrod (asociado a la Torre de Babel), quien desafió a Dios e intentó asesinar al profeta Abraham. Históricamente, Babilonia simboliza el nacimiento de la idolatría que la predicación de los profetas intentaba erradicar. Las crónicas detallan que, tras la Batalla de Siffín, el Imán Alí marchaba con su ejército y tuvo que cruzar físicamente por las ruinas de la antigua Babilonia. Al llegar la hora de la oración de la tarde, sus hombres le pidieron detenerse a rezar allí pero el Imán Alí se negó rotundamente a rezar sobre el suelo de Babilonia y ordenó a sus tropas acelerar el paso. Declaró que Babilonia era una "Tierra Maldita" (Ard Mal'una) porque había sido el escenario donde Dios había desatado castigos divinos en el pasado (la confusión de las lenguas y la caída de los tiranos). Alí prohibió el rezo comunitario en las ruinas babilónicas, forzando a que la oración se hiciera una vez que hubieran cruzado sus fronteras, preservando la pureza de sus centros de culto en Kufa y Nayaf. Sin embargo, como acabamos de ver, la tumba de Alí, se encuentra conectada a Babilonia. Cuando el Imán Alí fue asesinado en el año 661 d.C, en la vecina ciudad de Kufa, sus hijos (Hasan y Husein) temían que sus enemigos del clan Omeya desenterraran y profanaran su cuerpo, por ello, lo montaron en un camello y lo enterraron en secreto en medio del desierto de Najaf. La tradición chií afirma que el lugar exacto del entierro no se eligió al azar, sino que el camello se detuvo precisamente sobre la antigua tumba, hasta ése momento oculta, que el propio Noé había excavado y construido siglos antes para resguardar sus propios restos y los de Adán antes del diluvio. El secreto del entierro de Alí se mantuvo oculto hasta que el califato abasí permitió revelar las coordenadas y edificar el monumental santuario actual. Por lo tanto, bajo la perspectiva chií la conexión entre Babilonia y las tumbas de Noé y Adán, es obra de Noé.
En la actualidad Nayaf es una de las ciudades sagradas de los chiíes y el centro del poder político chií en Irak por ser el centro del conocimiento y la teología chií, pero en el momento de la muerte del Imán Alí no existía. El área era entonces parte del imperio sasánida y los historiadores creen que no fue hasta el año 791 cuando fue fundada por el califa abasí Harún al-Rashid. En el apartado dedicado a Alejandría, cuando se habla de las ciudades que se fundan en la conquista de Alejandro Magno hacia el este, se muestra el alineamiento que se produce entre Seleucia del Tigris y Babilonia de 33,3 millas náuticas; si se continúa esta línea sin variar su orientación, cuando ésta mide 66,6 millas náuticas llega a la tumba de Alí por lo que Babilonia, además de quedar alineada está en el punto equidistante a la tumba de Alí y a Seleucia del Tigris.
Volvemos a Babilonia y observamos que bajo esta última línea descubierta se encuentra el palacio de Sadam Husein, si se mide desde ahí hasta la confluencia de los ríos Tigris y Eúfrates la distancia es de 333.300 metros. Para muchos, éste es el lugar del jardín del Edén que se describe en el Génesis, por eso allí se encuentra el Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal, llamado también Árbol de Adán. Pero no sólo, si se mide la distancia desde ésa confluencia hasta Persépolis la distancia es 333,3 millas. Existe otro palacio de Sadam Husein y además está en Basora, ciudad directamente relacionada con la confluencia de estos dos importantes ríos en la historia de la humanidad, de hecho el área de la confluencia pertenece a la gobernación de Basora. Basora fue la primera ciudad construida por musulmanes en Irak y empezó como un campamento de guarnición para los miembros de las tribus árabes que hacían parte de los ejércitos del califa rashid Omar. Se desconoce el lugar exacto pero se cree que estaba unos pocos kilómetros al sur de la ciudad actual. Desde la confluencia del Tigris y el Eúfrates hasta la desembocadura en el golfo Pérsico, el río se llama Shatt al Arab y Basora fue fundada justo en esta posición estratégica de modo que le permite ser la capital económica de Irak. De su mezquita vieja se dice que fue la tercera mezquita islámica construida. Esta mezquita, cuyo nombre es Mezquita del Imán Alí, actualmente no está en la ciudad de Basora sino que queda unos pocos kilómetros al sur, en Az Zubayr. Esto se debe a que el núcleo actual de Basora, se ha quedado alejado respecto a la Basora inicial con el paso de los siglos, por lo que es algo a tener en cuenta cuando se intente analizar el origen de los alineamientos que se muestran a continuación. Si medimos la distancia desde el palacio de Sadam Husein en Basora (actualmente Museo Cultural) hasta la cima del monte Ararat la distancia es de 666 millas; recuérdese que el centro fundacional de Bagdad, fundada por el califato abasí en el siglo VIII, se encuentra a 660.000 metros del mausoleo de Noé en Najicheván. Tenemos dos lugares vinculados a Noé: su mausoleo y el monte Ararat, si observamos en nuestro mapa los lugares que se han ido conectando al monte Ararat en apartados anteriores podemos identificar que el conjunto de Persépolis y Naqsh e Rostam se encuentra ubicado de modo que conecta con los dos lugares ya que desde Persépolis hasta el mausoleo de Noé hay 666,6 millas náuticas y desde Naqsh e Rostam hasta la cima del monte Ararat hay 1.333 kilómetros. Los medos hicieron algo parecido, con su capital Ecbatana se conectaron a la cima del Ararat y con la ciudad de Ray, que posteriormente fue capital persa, lo hicieron al mausoleo de Noé. El imperio parto, centrado en el antiguo Irán durante el siglo III a.C, tuvo capitales como Ray, Ecbatana, Ctesifonte o Nisa (Mithradatkirt), ésta última situada a 660 millas náuticas de la cima del Ararat. Abraham compró el terreno de la Tumba de los Patriarcas en Hebrón, a 666 millas náuticas de la cima del Ararat. También tenemos en el mapa el alineamiento que se da entre Harrán (la ciudad en la que se instaló Taré, el padre de Abraham, después de haber abandonado Ur) y el mausoleo de Noé. Cabe recordar que unas líneas atrás hemos visto que la mezquita de Alí también es la tumba de Noé y se encuentra conectada a Babilonia.
El palacio de Sadam Husein en Basora está al lado del consulado británico, desde ese lugar hasta el palacio Dasman de Kuwait, que también se encuentra junto a la embajada británica, hay 66,6 millas náuticas. Además, si se mide desde el consulado británico en Basora hasta el palacio Al Hukm en el corazón de Riad, hay 660.000 metros. Como vemos, estos últimos alineamientos no parecen muy antiguos, incluso da la sensación que de no ser por la construcción del complejo que alberga el consulado británico y el palacio de Sadam Husein en Basora, ésta ciudad no estaría conectada a Kuwait ya que, si se intenta medir distancias numerológicas desde algún otro lugar de la ciudad, no se obtiene ningún resultado. En este mismo apartado veremos otro importante alineamiento que se da desde el palacio de Al Hukm de Riad, analizaremos su origen y su vinculación con el imperio británico, pero antes seguiremos descubriendo alineamientos relacionados con el islam chiíta.
Kerbala es otra ciudad santa por albergar la tumba del imán Husayn (tercero de los doce imanes), esta ciudad está situada a 33 millas de Kish y a 33 millas de Sippar, dos importantes ciudades sumerias que entre ellas distan 66 kilómetros. Pero además, Kish se encuentra a 66 kilómetros de Nayaf, donde se encuentra la mezquita de Ali
Estas dos ciudades, Nayaf y Kerbala, junto con Bagdad que contiene la tumba de los imanes Al-khadim (séptimo de los doce imanes) y Al-Taqi (noveno), y Samarra, la de los imanes Al-naqi (décimo de los doce) y Al-askari (undécimo de los doce), son las ciudades santas dentro de territorio iraquí. Entre estas dos últimas ciudades hay 66,6 millas de distancia. Concretamente desde el minarete de la gran mezquita de Samarra hasta el santuario de Ali bin Muhammad Al Samri, último de los cuatro diputados designados por el Mahdi (los cuatro diputados son las únicas personas con las que estuvo en contacto el Mahdi durante el período conocido como “ocultación menor”). Ésta última línea entre Samarra y Bagdad une dos ciudades clave en el imaginario chií, una por ser el lugar de nacimiento del Mahdi (Samarra) y Bagdad, que forma parte de las profecías relacionadas con el fin de la ocultación mayor y su aparición.
Este santuario en el centro histórico de Bagdad, que es la tumba del último de los cuatro diputados que tuvieron contacto con el Mahdi, conforma otro alineamiento junto con la tumba del imán Al-Kadhim y la plaza Firdos que contiene el pilar que sostenía la estatua de Saddam Hussein. Desde la tumba del imán hasta el pilar de la estatua de Saddam en la plaza Firdos hay 6,6 millas y la línea además de pasar por el mausoleo real pasa por la mezquita del rey Ghazi, enterrado en el mausoleo real y sobre el ya mencionado santuario de Ali bin Muhammad Al Samri. Este santuario además de estar alineado entre la plaza Firdos y la tumba del imán al-khadim y de estar a 66,6 millas del minarete de Samarra se encuentra a 6.660 metros de la tumba del imán Al-Khadim.
Dos hijos del imán Al-Khadim fueron perseguidos por los abasíes y se refugiaron en la ciudad de Shiraz (Irán), sus tumbas se convirtieron en célebres centros de peregrinación que perduran hasta la actualidad. La mezquita tiene el nombre de Shah Cheragh y se encuentra a 33 millas de Naqsh-e Rostam, visto en el capítulo dedicado a Persia. La mezquita se encuentra en el centro de la ciudad y por supuesto, tanto la ciudad de Shiraz como Naqsh-e Rostam son mucho más antiguas que este peregrinaje.
Como resultado de la Batalla de Fakhkh, que enfrentó a los partidarios de Alí con las fuerzas del califato abasí, Idrís, que era bisnieto de Hasan que era hijo de Fátima y Alí, se vió obligado a huir. Llegó a la antigua ciudad de Volubilis (vista en el capítulo dedicado a Fenicia) e hizo una alianza con la tribu bereber awraba, se casó con una bereber y tuvo un hijo, Idrís II, fundando así la dinastía Idrisida. Esta dinastía estableció el estado marroquí y por eso se le considera el "fundador de Marruecos", aunque si se define como Estado nación moderno con fronteras contemporáneas y soberanía plena, Marruecos se consolidó en 1956 tras independizarse de los protectorados de Francia y España. Como el emplazamiento de Volubilis estaba situado en una llanura abierta y se consideraba vulnerable, Idrís I se desplazó unos kilómetros hacia las montañas, en torno al emplazamiento de la actual ciudad llamada Moulay Idriss, dejando abandonadas las antiguas ruinas romanas. Idrís I conquistó gran parte del norte de Marruecos y fundó la ciudad de Fez, en 810, Idrís II fijó su residencia en Fez y la convirtió en la capital de su Estado. Fez está considerada como el centro religioso y cultural del país, en el centro de la ciudad, desde el año 859, se encuentra la mezquita y universidad de Qarawiyyin, considerada por la UNESCO la institución universitaria más antigua todavía en funcionamiento. Si se mide desde este lugar hasta Volubilis la distancia es de 33,3 millas.
Si se hace la cuenta de las tumbas de los imanes que conforman estos alineamientos sólo queda el santuario del imán Reza (hijo de Al-Khadim y octavo de los doce imanes), este se encuentra en la ciudad santa de Mashhad y es descrito como el corazón del Irán chiíta, es la mezquita más grande del mundo por área y la visitan una media de 25 millones de personas cada año, este santuario surgió en los primeros capítulos sobre el zoroastrismo y se encuentra a 660 millas náuticas del monte Khajeh. Todos estos lugares mencionados son objeto de peregrinaje.
El Santuario de Fátima Masumeh se encuentra en Qom, que es considerado por los musulmanes chiítas la segunda ciudad más sagrada de Irán después de Mashhad y algunos consideran que el Santuario de Fátima Masumeh es el tercer santuario más sagrado del Islam chiíta. Fátima era la hermana del octavo Imam Reza y la hija del séptimo Imam Musa al-Kadhim, murió en Qom, en el año 816 d.C, mientras viajaba para reunirse con su hermano el Imam Reza, según la creencia Chií, fue atacada en Saveh por los sunitas abasíes y algunos familiares y amigos de Fátima Masumeh fueron asesinados. Desde el comienzo de la historia de Qom en el siglo VIII, la ciudad ha sido asociada con el chiismo. Qom fue también el centro desde el cual el ayatolá Jomeini fundó su oposición a la dinastía P ahlavi, mientras estuvo en Irán. Hoy, Qom está considerado como uno de los centros focales de la escuela islámica chiíta y a veces ha sido considerada como posible candidata para el traslado de la capital política de Irán, pues Teherán se enfrenta a la creciente probabilidad de un terremoto esperado desde hace tiempo. Las facciones conservadoras son favorables a esta idea mientras que la base económica de Teherán se opone al cambio. El verdadero nacimiento de Qom como la gran urbe que conocemos hoy ocurrió entre los años 704 y 712 d.C, cuando tribus árabes de la corriente chiita (los Ash'ariyyun) emigraron hacia allá para refugiarse de las persecuciones de la dinastía omeya. Al llegar a la región de Qom, que entonces era un conjunto de aldeas persas, los locales los recibieron de buena gana. Los persas locales sufrían constantes ataques de saqueadores nómadas (los Daylamitas) y vieron en estos guerreros árabes exiliados una protección militar perfecta. Los Ash'ariyyun se asentaron allí, construyeron defensas, se mezclaron con la población y sembraron las raíces de lo que pronto se convertiría en el principal refugio y centro teológico chiita del mundo. Cuando se fundó Bagdad en el año 762 d.C, los refugiados chiíes de la tribu de los Ash'ariyyun ya llevaban viviendo en la región de Qom poco más de 50 años, en ese medio siglo, el nivel de desarrollo que habían alcanzado fue notable. Unos párrafos atrás vimos que la discriminación contra los musulmanes no árabes por parte de los omeyas había provocado que la dinastía Abasí derrocase violentamente a los Omeyas en el 750 d.C y trasladase el centro de gravedad del mundo islámico hacia el este, fundando la monumental metrópolis de Bagdad. Cuando los abasíes fundaron Bagdad ¿también la conectaron a Qom mediante 333 millas náuticas? En la geografía espiritual y política del Medio Oriente, Qom y Bagdad representan dos polos históricos fundamentales del Islam, encarnando las identidades de las dos principales ramas de esta religión: el chiismo y el sunismo. Los abasíes fundaron Bagdad como la capital del sunismo ortodoxo. La teología oficial, la ley y las grandes instituciones educativas estaban profundamente alineadas con la corriente suní. No solo albergó el liderazgo político y militar del mundo islámico ortodoxo, sino que se convirtió en el laboratorio intelectual donde se definieron, estructuraron y codificaron las leyes, la teología y las instituciones que hoy dan forma al islam suní. Desde su fundación en el 762 d.C, hasta su destrucción por los mongoles en 1258, Bagdad fue la residencia oficial del Califa. En la concepción política del islam suní clásico, el califa era el líder supremo espiritual y político de toda la Umma (la comunidad musulmana). Aunque con los siglos el poder militar real pasó a manos de sultanes y emires de origen turco o persa, estos gobernantes siempre necesitaban viajar a Bagdad para que el califa suní legitimara formalmente su poder. Bagdad era, por lo tanto, el centro del orden geopolítico suní frente a rivales chiíes, como el Califato Fatimí en Egipto. Fue en Bagdad donde se fijaron los límites de lo que significaba ser "suní". Ante la proliferación de corrientes racionales, místicas y sectarias, los califas de Bagdad (especialmente bajo decretos como el Credo de al-Qadir en el siglo XI) definieron formalmente los dogmas oficiales del sunismo. Se compilaron y estandarizaron los libros de dichos del Profeta (Hadices) y se consolidó la teología Asharí, que sigue siendo la corriente teológica mayoritaria del sunismo actual. Incluso hoy en día, cuando la ciudad tiene una demografía mayoritariamente chií, el peso histórico de Bagdad como epicentro suní es visible.
Anteriormente vimos que Bagdad y Samarra, las dos capitales abasíes (que además distan 66 millas la una de la otra) se conectan a lugares vinculados a Noé; lo que hizo triunfar a los abasíes fue que entendieron que el futuro del imperio dependía de la asimilación, su idiosincrasia se basaba en la meritocracia cultural y los persas pasaron a ser la columna vertebral de la administración, la burocracia y la corte. Al desplazar la capital hacia Irak (cerca de la antigua capital sasánida, Ctesifonte), los califas abasíes adoptaron la pompa y el protocolo de los antiguos reyes persas. Cabe recordar que en apartados dedicados al territorio de lo que hoy es Irán, varios de los imperios analizados han fundado ciudades conectadas a lugares vinculados a Noé.
La Casa de Hashim (o Hachemitas), aunque frecuentemente como vasallos de potencias extranjeras, gobernaron la ciudad de La Meca (Sharif de la Meca) continuamente desde el siglo X hasta 1925 cuando la ciudad fue tomada por la Casa de Saud. En 1916 se inició en La Meca una revolución contra el imperio turco con el objetivo de establecer un estado árabe independiente y unificado que se extendiera desde Alepo hasta Adén y que el imperio británico había prometido reconocer. Habiendo firmado encubiertamente el Acuerdo Sykes-Picot con la Tercera República Francesa, los británicos incumplieron su promesa de apoyar el establecimiento de un estado árabe. En cambio, los territorios otomanos de mayoría árabe del Medio Oriente los dividieron en una serie de mandatos de la Liga de Naciones, controlados conjuntamente por los británicos y los franceses. Los Hachemitas recibieron entonces los tronos de Hiyaz (costa occidental de la actual Arabia Saudí), Siria, Irak y el Reino Hachemita de Jordania. En 1924, el Consejo Supremo Musulmán, el máximo organismo musulmán a cargo de los asuntos de la comunidad musulmana en la Palestina del Mandato aceptó al sharif de La Meca como custodio del conjunto de Al-Aqsa, en el monte del Templo de Jerusalén. Como hemos visto, desde la Kaaba hasta Al-Aqsa hay 666,6 millas náuticas. Jordania controló Jerusalén Este y Cisjordania en 1948, y anexó los territorios en 1951 hasta que Israel los perdió durante la Guerra de los Seis Días de 1967. Durante esta etapa, concretamente en 1957, los Hachemitas construyeron el Palacio de Zahran, en Amán (capital de Jordania), ubicado a 66.000 metros de Al-Aqsa. En él se han celebrado las bodas reales desde entonces, la última en 2023. Al-Aqsa y la Cúpula de la Roca fueron renovadas cuatro veces por la dinastía Hachemita durante el siglo XX, se estima que la cantidad total que Jordania y los hachemitas han gastado desde 1924 en la administración y renovación de Al Aqsa asciende a más de mil millones de dólares.
Como se ha dicho anteriormente la revolución árabe de 1916 dio la oportunidad a la Casa Saud, de conquistar el Sherifato de La Meca, conquistando La Meca a los hachemitas en 1925. En el periodo de 1927 a 1932, Abdulaziz Ibn Saud extendió su gobierno sobre más territorios de la península arábiga hasta que culminó su práctica total dominación autoproclamándose rey de Arabia Saudí el 23 de septiembre de 1932, con el beneplácito del Reino Unido. El primer estado saudita fue fundado en el siglo XVIII y tenía Diriyah como capital, ésta fue destruida en 1818 por fuerzas enviadas por Muhammad Ali de Egipto, actuando en nombre del Imperio Otomano. Estando bajo control de Muhammad Ali, el virrey de Egipto, en 1823, Turki ibn Abdallah, de la casa Saud, eligió Riad como nueva capital del Segundo Estado Saudita, es entonces cuando Riad entra en esta red de alineamientos. El centro de Riad es el conjunto que forman el palacio Al Hukm, la Gran Mezquita Imam Turki bin Abdullah y la plaza de la Justicia (o plaza Deera), que debe su nombre a las ejecuciones públicas que se llevan a cabo en ella. Si se mide desde ahí hasta Al-Maquar, la residencia de la familia real de Jordania y la Corte Real Hachemita, situada en la ciudad de Amán, la distancia es de 1.330 kilómetros. El área fue originalmente el campamento de los ejércitos de la Revuelta Árabe, que capturaron Ammán en 1918. El primer palacio que se construyó en el complejo fue el Palacio Raghadan, terminado en 1926, el cual se convirtió en la residencia oficial del primer rey de Jordania, el rey Abdullah I. Para no avanzar más la cronología hasta tiempos tan recientes, dejaremos aquí este apartado pero es importante tener en cuenta que este alineamiento nos ofrece la posibilidad de identificar la forma en que la élite ordena el mundo; Arabia Saudita y Jordania, dos países limítrofes, tienen conectadas sus capitales, pero esto parece ser de reciente creación si lo comparamos con los alineamientos que venimos viendo en apartados anteriores. En este caso, el imperio británico ha sido la potencia que ha supervisado el orden establecido en la zona, por lo tanto, en los sucesivos apartados estaremos atentos a este particular porque es una de esas pautas que volveremos a identificar. En la cuarta parte de la exposición, cuando Napoleón realice la campaña de Egipto, que es cuando Muhammad Ali es virrey de Egipto, volveremos a situarnos en este contexto pero esta vez observando a las grandes potencias europeas más de cerca.