Hibernia
Según algunos historiadores, los primeros habitantes de Irlanda fueron cazadores-recolectores del mesolítico que llegaron alrededor del 7900 a.C, y alrededor del 4000 a.C comenzaron a dominar la agricultura, la cerámica, las herramientas de piedra pulida, la construcción de casas de madera y eso les llevó a la construcción de tumbas megalíticas. Pero según otros historiadores, estos grandes monumentos de piedra son anteriores a cualquier vestigio de agricultura, por lo que una vez más, ha de admitirse que nos encontramos ante un enigma, pero un enigma que podemos medir. Carrowmore es un gran grupo de monumentos megalíticos construidos en el cuarto milenio a.C, en la península de Coolera, Irlanda. Es el corazón de un antiguo paisaje ritual dominado por la montaña Knocknarea y uno de los lugares prehistóricos más importantes de Irlanda. El gran monumento central del grupo de tumbas de Carrowmore se llama Listoghil y si desde este lugar se mide 33,3 millas náuticas hacia el oeste, se llega justo al centro de visitantes de Céide, el sitio neolítico más extenso de Irlanda y que contiene el sistema de campo más antiguo conocido en el mundo.
Si desde Listoghil se mide 66,6 millas hacia el sureste se llega hasta el centro de visitantes de otro de los principales lugares megalíticos de Irlanda, Loughcrew, donde se encuentran las tumbas llamadas Slieve na Calliagh. Pero también es uno de los lugares destacados en la mitología irlandesa ya que Slieve na Calliagh da nombre tanto a la montaña como a las tumbas y su significado es "montaña de Cailleach". Calliagh es una diosa celta de la mitología irlandesa, la palabra Cailleach significa «la madre anciana» o «la vieja» en gaélico moderno, y proviene del irlandés antiguo caillech («velo»). Calliagh o Cailleach está asociada con la creación de las montañas, ríos, lagos, etc, se dice que en su delantal había rocas que iban cayéndose a medida que avanzaba; este es precisamente el origen mitológico de Loughcrew. Loughcrew se encuentra en el punto extremo de mayor altitud de Meath, uno de los cinco reinos en los que se dividía Irlanda. En Irlanda y Escocia, donde también forma parte de la mitología celta, se considera que el trono de Cailleach es el Ben Nevis, el punto de mayor altitud de Gran Bretaña, el mismo lugar que hemos visto conectado a Stonehenge y a otro importante centro Celta, Colchester. El apartado dedicado a Escocia muestra otro alineamiento que vincula al Ben Nevis.
Cailleach se convertía en roca al término de la estación invernal ya que también es vista como una deidad o espíritu estacional que gobierna los meses de invierno, mientras la diosa Brigit lo hace en los de verano. En el calendario celta el año está dividido en una mitad iluminada y una mitad oscura y a lo largo del año existen 8 importantes momentos; cuatro fiestas solares (dos equinoccios y dos solsticios) y otras cuatro fiestas lunares, que los romanos convirtieron en solares al imponer su calendario. Estas fiestas lunares corresponden a la segunda luna llena después de cada equinoccio o solsticio, empezando el año con la segunda luna llena después del equinoccio de otoño, fiesta del Samhain, momento en el que acaba el reinado de Brigit y empieza el reinado de Cailleach. En realidad, Brigit y Cailleach son la misma deidad, junto a Dana, deidad relacionada con la fertilidad de la Tierra, el ciclo de las estaciones y la creación del mundo. Una tríada consiste en la fusión de tres personalidades divinas en una sola persona, es algo que se encuentra en muchas religiones, en la mitología celta tiene un simbolismo que representa la sucesión de las estaciones, la fertilidad de la tierra y el ciclo de la vida y la muerte, entre otras cosas. Brigit está asociada con el fuego, su nombre tiene relación con el brillo o resplandor, la celebración asociada a ella es el Imbolc y se realiza al comenzar el mes de febrero cuando la luz ha vencido a la oscuridad. La diosa Brigit es de gran importancia en lo que a esta cronología se refiere y partir de ahora nos va a acompañar en gran parte de la exposición porque, en un claro ejemplo de sincretismo, pasará a ser Santa Brígida de Kildare. Eso lo veremos en el apartado ‘Culto a la Virgen’.
La contraparte de la festividad de Samhain es Beltane, cuando empieza el tiempo de Brigit, una de las principales actividades de la festividad consistía en encender hogueras en las montañas y colinas con significado ritual y la principal se encendía en la colina central de Uisneach, ‘el ombligo de Irlanda’. Si se mide desde este lugar hasta el túmulo de Listoghil, en Carrowmore, la distancia es de 66 millas. Uisneach es una colina ceremonial, un lugar de reunión asociado con los druidas, que consta de numerosos monumentos y movimientos de tierra, prehistóricos y medievales, que incluyen una probable tumba megalítica, túmulos funerarios, menhires y pozos sagrados. Uisneach está cerca del centro geográfico de Irlanda, y en la mitología irlandesa se considera el centro simbólico y sagrado de la isla. Puede considerarse, en gran medida, el equivalente irlandés de Avebury, aunque con diferencias en su contexto histórico y mitológico, ambos son sitios ceremoniales antiguos de enorme importancia cultural y espiritual y ambos eran los axis Mundi de las cosmovisiones de sus respectivas comunidades. Pero tienen algo más en común; como hemos visto en el apartado dedicado a Britania, Avebury se encuentra bajo la línea que une los puntos extremos oriental y occidental de Inglaterra, y a la ubicación de Uisneach le ocurre algo similar. Si unimos con una línea los puntos extremos oriental y occidental de Irlanda observamos que la línea pasa cerca de Loughcrew y Uisneach. Así como en Inglaterra, a partir del 1 de mayo, la salida del sol se alinea con el alineamiento entre los puntos extremos oriental y occidental, en Irlanda esto sucede también en mayo, pero a mediados de mes. En la cosmovisión pagana y neolítica, el nacimiento del sol (Este) representa la vida, la creación y el inicio del tiempo; mientras que el ocaso (Oeste) simboliza la muerte, los ancestros y el paso al Otro Mundo. Un eje este-oeste es, fundamentalmente, el camino que recorre el Sol, al alinear Avebury y Uisneach bajo esta línea longitudinal, los antiguos convirtieron estos complejos en el "pivote" del día y de la noche. El axis mundi no era solo el centro del espacio, sino también el centro del tiempo astronómico, que ambos lugares compartan este patrón significa que los antiguos habitantes de las islas británicas compartían una misma necesidad cosmológica. En la mitología gaélica de Irlanda y Escocia, la Cailleach Bhéara no es una diosa antropomórfica de palacio; es la anciana cósmica, la personificación misma de la corteza terrestre, el invierno y las piedras. El mito dice que la Cailleach caminaba por el paisaje cargando un enorme cesto lleno de rocas. Conforme las rocas caían de su delantal, se formaban las islas, las colinas y los dólmenes de Irlanda y Escocia. Ella no cortaba la piedra con herramientas de hierro (Caín); esculpía el paisaje con su vara, ordenando el flujo del agua y el hielo. Representa el Impulso de Set en su estado más primitivo y chamánico: el ser humano que reconoce que la Tierra es un organismo vivo, sagrado y consciente que se autogestiona a través del tiempo. Hace 400 millones de años, Irlanda, Escocia, Escandinavia y los Apalaches de Norteamérica estaban unidos en un solo supercontinente, formando una cordillera tan alta como el Himalaya actual. Cuando el océano Atlántico se abrió, fracturó esta megaestructura, dejando a Irlanda y Escocia separadas por el Canal del Norte, pero compartiendo el mismo "esqueleto" geológico: fallas colosales (como la Falla de las Highlands) y un subsuelo rico en metales preciosos y rocas metamórficas hiperdensas. Por esto, el Ben Nevis, situado en Escocia pero conectado por la misma línea geológica con las montañas del norte de Irlanda, es la cumbre más alta de las Islas Británicas y el "trono" o el hogar invernal de la Cailleach. Geológicamente, el Ben Nevis es una anomalía brutal: es el remanente de un antiguo volcán colapsado (una caldera) de la orogenia caledoniana. Su cumbre está formada por un tapón colosal de basalto y granito oscuro, rodeado por fallas geológicas profundas. Que la mitología sitúe allí el trono de la Cailleach significa que el Ben Nevis funcionaba como la antena y el transductor magnético central del Atlántico Norte. Era el punto cero donde el fuego del subsuelo se había petrificado en basalto para sostener el peso de las tormentas.
La mitología irlandesa originalmente se transmitió oralmente, siendo parte de la antigua religión celta, aunque muchos mitos fueron escritos más tarde en la era medieval temprana por escribas cristianos, quienes los modificaron y cristianizaron, como hemos visto en el apartado anterior. Son cuatro los ciclos de la mitología irlandesa; el ciclo de Ulster, el mitológico, el de los reyes y el de Fianna. La principal raza sobrenatural en la mitología irlandesa es Tuatha Dé Danann (el pueblo de la diosa Dana), quienes, entre otros poderes, controlaban la fertilidad de la tierra. El cuento de Gabáil en t-Sída dice que los primeros gaélicos tuvieron que entablar amistad con los Tuath Dé antes de que pudieran generar cultivos y rebaños. Estos semidioses habitan en el "Otro Mundo" de la mitología celta, pero interactúan con el mundo humano. Tuath es una antigua palabra irlandesa que se suele traducir como pueblo o tribu, un gran grupo de personas que compartían un parentesco común. Durante el periodo gaélico irlandés, el sistema de los tuathas fue abandonado y la isla se dividió en cinco reinos: Meath, Ulster, Connacht, Leinster y Munster. De hecho, la palabra irlandesa para definir provincia significa literalmente "quinta parte". El Ciclo de Ulster es un conjunto de leyendas y sagas heroicas medievales de la tribu Ulaid. Los Ulaid dan nombre a uno de los cinco reinos históricos y que actualmente es una provincia de Irlanda, Ulster. Se centra en el mítico rey del Ulster, Conchobar Mac Nessa, y su corte en Emain Macha, el héroe Cú Chulainn, y el conflicto entre él y la reina Medb de Connacht, otro de los cinco reinos. Estos personajes y los lugares involucrados nos dan la oportunidad de comprobar una vez más el fenómeno que se viene exponiendo, como veremos a continuación.
Slieve Gullion es una montaña en cuya cumbre hay un pequeño lago y dos antiguos túmulos funerarios, uno de los cuales es la tumba de corredor más alta de Irlanda. Slieve Gullion aparece en la mitología irlandesa, donde se asocia con la diosa Cailleach y el héroe Cú Chulainn ya que es el lugar donde pasó su infancia. La tumba principal en la cima de Slieve Gullion está a 33 millas náuticas de las tumbas de Loughcrew. La tumba de Slieve Gullion se conoce localmente como Calliagh Birra's House (Casa de la Cailleach Bhéara), es un túmulo alineado con el atardecer del solsticio de invierno; durante el atardecer del 21 de diciembre, un rayo de luz solar penetra directamente en la cámara interior, lo que refuerza su vínculo con la Cailleach como diosa del invierno y la oscuridad. Desde allí, en días claros, se puede ver Loughcrew y es precisamente en el solsticio de invierno cuando la puesta de sol se alinea con Loughcrew y Slieve Gullion.
Cú Chulainn es un guerrero semidiós, es una encarnación del dios irlandés Lugh, quien también es su padre, a la edad de diecisiete años defendió el Ulster en solitario contra los ejércitos de la reina Medb de Connacht, por estos atributos posteriormente se convirtió en un símbolo para el nacionalismo irlandés. Como se ha dicho, el monte Slieve Gullion es el lugar donde pasó su infancia Cú Chulainn, desde la cima de esta montaña, donde se encuentran los dos túmulos funerarios hasta la colina de Tara hay 33,3 millas náuticas.
Irlanda no tiene volcanes activos hoy en día pero posee el remanente de uno de los eventos volcánicos e intrusivos más masivos de la historia planetaria: la Provincia Volcánica Terciaria Británica-Irlandesa (hace unos 60-55 millones de años). El Anillo de Slieve Gullion es el remanente de un volcán colapsado, la geología lo usa como el ejemplo de libro de un complejo de diques en anillo (Ring Dyke): el remanente de una colosal caldera volcánica colapsada, donde una muralla circular perfecta de montañas de granito y basalto cargado de hierro rodea un valle central. Es una estructura geomántica circular de montañas de basalto y granito.
Irlanda guarda en su subsuelo una de las cicatrices geológicas y volcánicas más dramáticas e imponentes de todo el continente europeo. Aunque hoy la vemos como una isla verde y apacible, su esqueleto físico es el resultado de una violencia tectónica y magmática colosal. Irlanda está literalmente partida en dos por fallas geológicas colosales del pasado profunda. La más importante de todas es la Falla de las Highlands Occidentales (o Falla de la Frontera de las Highlands). Esta inmensa fractura tectónica cruza Escocia (pasa justo al lado del Ben Nevis) y se sumerge en el mar para reaparecer de forma exacta en el noroeste de Irlanda (enraizada en Donegal y el Úlster). En la costa norte de Irlanda (Condado de Antrim), el subsuelo se desgarró por completo, y en lugar de un cono volcánico típico, la Tierra abrió inmensas fisuras por las que brotaron millones de toneladas de lava basáltica líquida. Al enfriarse de forma lenta y geométrica en contacto con el océano, esa masa de fuego se cristalizó en más de 40.000 columnas de basalto hexagonales perfectas. La mitología gaélica de la herencia de Set no ignoró este clímax volcánico de columnas hexagonales, crearon el mito de que la Calzada del Gigante fue construida por el titán Finn MacCumhaill (Fionn mac Cumhaill) como un puente de piedra para cruzar el océano y luchar contra un gigante de Escocia (justo en la orilla donde se encuentra el volcán colapsado del Ben Nevis). El mito es también geología pura; la memoria colectiva del norte comprendió que el basalto magnético de Irlanda y el granito de Escocia compartían el mismo útero volcánico y la misma costura tectónica subterránea. A diferencia de las fallas jóvenes y activas del cinturón Alpino-Himalayo (como las de Delfos o la Falla del Mar Muerto), las fallas de Irlanda pertenecen a la Orogenia Caledoniana. Son fracturas maduras, solidificadas y ultra-estables de la corteza. Funcionan como un inmenso escudo magnético de baja frecuencia, es el perfecto "cofre de piedra" que eligieron los constructores neolíticos de Set para clavar sus megalitos.
La colina de Tara es una necrópolis prehistórica en Meath, de las más importantes del mundo y anterior a Stonehenge, es uno de esos lugares asociados a la mitología celta pero que en realidad, son anteriores. Colina de Tara, en gaélico 'Cnoc na Teamhrach' o 'Teamhair na Rí', significa "la colina de los reyes" porque fue la sede del Árd Rí Éireann (el Gran Rey de Irlanda), es decir, el rey de los cinco reinos unificados. En el centro de la colina de Tara hay un menhir llamado Lia Fáil, que según la mitología, fue traído a Irlanda en la antigüedad por la raza divina de los Tuatha Dé Danann. La leyenda dice que cuando el legítimo Gran Rey de Irlanda pone su pie sobre ella, la piedra ruge satisfecha y el Ciclo de Ulster cuenta que el héroe Cú Chulainn la partió en dos con su espada cuando la piedra no rugió bajo el pie de su protegido. El menhir en el centro de la colina de Tara se encuentra a 333.000 metros del monasterio de Skellig Michael, situado en una pequeña isla rocosa, a unos 12 kilómetros frente a la costa, en el extremo sudoeste de Irlanda. Skellig Michael tiene un significado profundo para la nación irlandesa y también es de gran importancia en esta exposición ya que fue hasta éste lugar donde San Patricio, respondiendo a las súplicas de los irlandeses por la plaga de serpientes venenosas (o demonios, en algunas interpretaciones), las persiguió "hasta una isla remota llamada Roca de San Miguel" (claramente una descripción de Skellig Michael), donde se produjo la batalla final. El arcángel San Miguel (el Matadragones) descendió del cielo con su ejército de ángeles para ayudar a Patricio, echando a las serpientes/demonios al mar. Por otra parte, la lucha de San Patricio contra los druidas en la Colina de Tara es una de las historias más emblemáticas de la tradición cristiana irlandesa, narrada principalmente en las hagiografías medievales, como la 'Vita Sancti Patricii' de Muirchú, escrita en el siglo VII. Esta narrativa simboliza el enfrentamiento entre el cristianismo, representado por San Patricio, y las creencias paganas celtas, encarnadas por los druidas, en un momento clave de la conversión de Irlanda al cristianismo en el siglo V. La Colina de Tara era el corazón político y espiritual de la Irlanda celta precristiana. Considerada la sede del Gran Rey de Irlanda (Ard Rí), Tara era un lugar de ceremonias, asambleas y rituales paganos, donde los druidas, como sacerdotes, poetas y consejeros, desempeñaban un papel central. Para los celtas, Tara era un Axis Mundi y un punto de conexión con el Otro Mundo. San Patricio, un misionero británico del siglo V, llegó a Irlanda alrededor del año 432 para difundir el cristianismo. Según las tradiciones, su misión se enfrentó a la resistencia de los líderes paganos, incluidos los druidas, quienes defendían las creencias y prácticas celtas tradicionales. La historia de la lucha de San Patricio contra los druidas en Tara cuenta un enfrentamiento simbólico centrado en el fuego durante la festividad pagana de Beltane (1 de mayo), que coincidía con la Pascua cristiana, y refleja la transición cultural de Irlanda del paganismo al cristianismo ya que San Patricio sale vencedor en el duelo espiritual con los druidas. Es el equivalente, en las islas británicas, a lo que el emperador Teodosio ejecutó al destruir los Misterios Eleusinos en Grecia, o lo que el dios Apolo realizó al matar a flechazos a la serpiente Pitón en la falla de Delfos, como vimos anteriormente. Estos dos actos milagrosos de San Patricio están separados por 333 kilómetros. En apartados posteriores veremos la expansión del cristianismo en Irlanda.
Táin Bó Cúailnge, en español "el robo del toro de Cuailnge", es una epopeya de la mitología celta irlandesa, considerado el escrito literario más importante de la literatura gaélica. Cuenta que Cu Chulainn defendió el Ulster él solo frente a los ejércitos de la reina Medb de Connacht que se había propuesto quedarse con el semental. Entre los doce trabajos de Heracles se encuentra el robo del ganado de Gerión, que aparece escrito muchos siglos antes, la versión más antigua aparece escrita en el siglo VIII a.C por el griego Hesíodo en su obra Teogonía. En este trabajo, Heracles mata al perro de Gerión así como Cu Chulainn mata al perro de Culann el herrero, de hecho el nombre Cu Chulainn significa 'perro de Culann'. En definitiva, volvemos a encontrar el mismo arquetipo como vimos en el capítulo dedicado a Persia, donde el héroe mitológico Rostam también tiene paralelismos con Heracles u otros más antiguos como Gilgamesh o ‘El Amo de los Animales’. Pero cuando se incorpora la geografía a este ejercicio todo se vuelve más interesante; A Coruña se encuentra en España, es una ciudad importante de Galicia, la zona celta de la península ibérica. En su escudo figura la calavera de Gerión bajo la Torre de Hércules asentada sobre unas peñas, porque la tradición hispana introducida por Alfonso X, cuenta que en este lugar, Hércules venció al rey Gerión y en su honor fundó la ciudad y edificó la torre, que según los historiadores, fue construida por los romanos en el siglo I. En Irlanda, a la torre de Hércules de A Coruña se la conoce como Torre de Breogán; en el siglo XI en Irlanda se creó el 'Lebor Gabála Érenn' (libro de las invasiones irlandesas) que relata la construcción nacional irlandesa como suma de las distintas invasiones celtas hasta el siglo XI. En este libro se sitúa el origen de los celtas gaélicos como descendientes de Breogán, quien fundó en Galicia la ciudad de Brigantia y en ella construyó una torre desde la que su hijo Ith podía ver Irlanda y cuyos nietos conquistaron. La Brigantia de la leyenda irlandesa, situada en la península ibérica, sería identificada con La Coruña, de modo que la Torre de Breogán no sería otra que la Torre de Hércules. El mito irlandés, importado a Galicia, se hizo parte insustituible del celtismo gallego, adoptado por muchos historiadores románticos gallegos en el siglo XIX, de forma que, por ejemplo, Galicia es metafóricamente denominada "hogar" y "nación de Breogán" en Os Pinos, el himno gallego. Dicho mito podría verse reforzado por investigaciones hechas públicas en 2006, que sugieren una vinculación genética celta entre la población del norte y noroeste de la península ibérica (Galicia, Asturias y Cantabria) así como de Bretaña, Gales e Irlanda. Bryan Sykes (profesor de genética humana en el Instituto de Medicina Molecular de la Universidad de Oxford) publicó en el año 2006 el libro "The Blood of the Isles", donde sobre la base del ADN de 10.000 voluntarios, elaboró el mapa genético de Irlanda y Gran Bretaña, mostrando la vinculación genética de la población actual con antepasados provenientes del norte de la península ibérica. Spencer Wells, en su obra "Nuestros antepasados", publicada en castellano en 2007 (director del proyecto Genográfico de National Geographic), estableció la dominancia de los marcadores genéticos del ADN en el norte peninsular, haplogrupos R1b, I1a, desde hace 16.000 años (último máximo glaciar) y su posterior extensión al noroeste de Europa. El marcador M173 refiere la misma historia, siendo dominante en la península ibérica y en las islas irlandesas y británicas. Estas dos obras, concordantes en sus resultados, dan más verosimilitud a las obras clásicas del siglo XI y del XII que recopilan las sagas irlandesas, como a las obras historiográficas sobre las tribus galaicas y sus tradiciones hasta la conquista romana. Y ambas obras hablan de una repoblación por hombres y mujeres provenientes de la península ibérica después del último máximo glaciar. A estos datos hay que sumar el hecho que desde la torre de Breogán hasta la catedral de Oxford hay 666,6 millas, y no porque haya sido un profesor de la universidad de Oxford quien haya publicado esta información sino porque, como veremos en los siguientes apartados, Oxford se encuentra alineada con importantes centros de poder de varias tribus celtas de Inglaterra. Además, Oxford se encuentra a 330 millas náuticas de la cima del Ben Nevis. En Oxford, en lo que a evidencia arqueológica se refiere, existe actividad desde el período mesolítico en adelante, atestiguada por hallazgos en toda la ciudad así como túmulos (henge) de la edad de bronce y una amplia gama de restos romanos y de la edad del hierro, lo que sugiere una ocupación continua desde el período anterior a la conquista romana. Oxford significa 'vado de los bueyes' por lo que, de nuevo vuelve a aparecer el símbolo con el que se ha abierto este párrafo. El toro representa la fuerza bruta, sísmica y electromagnética del subsuelo (la era de Tauro, el Toro de Creta, o el Minotauro que Heracles y Teseo tuvieron que capturar y sacrificar para asentar la civilización). Si se observa el recorrido de la línea, ésta pasa por los túmulos redondos del Cursus de Stonehenge, que son anteriores a la construcción del propio Stonehenge. En el siguiente apartado veremos más alineamientos que se dan en Oxford y analizaremos su origen.
Emain Macha fue un importantísimo centro ritual o ceremonial y un lugar destacado en la mitología irlandesa, en el que se encontraba la capital tradicional de los Ulaid, en el reino de Ulster. Emain Macha se encuentra a 330 kilómetros de la cordillera MacGillycuddy, el punto más alto de Irlanda, y además de alinearse de esta forma lo hace con otro punto extremo, el cabo Malin, del que también se habla en la mitología irlandesa, y que es el punto más septentrional del país, del cual Emain Macha se encuentra a 66 millas náuticas.
Es posible conectar Emain Macha a otro lugar muy significativo, en las cercanías de Belfast se encuentra Giant's Ring, construido alrededor del 2700 a.C como lugar de entierro y que se encuentra a 33 millas de Emain Macha. Volveré a mostrar alineamientos que se dan en cada uno de los lugares mostrados pero por ahora identifiquemos ciertas analogías entre los lugares de poder celta de Inglaterra y los de Irlanda; tienen en común estar alineados numerológicamente con los puntos extremos del territorio y además en estas geometrías están involucrados lugares de la edad de piedra. Pero hay que tener en cuenta otro tipo de pauta; las dos provincias o reinos a destacar en la Irlanda celta son Ulster, con capital en Emain Macha y Connacht. Emain Macha se abandonó y justo al lado, a una milla de distancia nació la ciudad de Armagh. La capital de Connacht fue Rathcroghan y de la ciudad solo quedan ruinas. Entre las ruinas, dispersas por un área muy extensa destaca un túmulo central, si se mide desde ahí hasta la milla que hay de separación entre Emain Macha y Armagh la distancia es de 66 millas náuticas. Por lo tanto, las dos capitales más importantes de los cinco reinos que conformaban Irlanda se encontraban alineadas numerológicamente. Como se ha dicho antes, el ciclo de Ulster nos habla de la reina Medb de Connacht y de su guerra contra Ulster, en la que fue derrotada por Cú Chulainn; si volvemos a Carrowmore descubriremos que la reina Medb (escrito también Maeve) tiene adjudicado como lugar de enterramiento, una tumba de corredor megalítica en la cima de una montaña llamada Knocknarea que se encuentra a 66 millas náuticas de Emain Macha y a 33,3 millas de las ruinas de Rathcroghan, la capital legendaria de Connacht. Y si en lugar de medir desde la cima de Knocknarea se mide desde Listoghil (la tumba megalítica que conocimos a principio de este apartado) hasta Armagh la distancia es la misma, 66 millas náuticas.
Si dejamos el orden cronológico general por un momento, añadiremos otro ejemplo que observaremos a lo largo de esta exposición, identificando así otra de las pautas que contiene este orden civilizador global. Connacht hasta la actualidad, como sucede con Ulster, ha conservado el nombre ya que aún son provincias de Irlanda. Connacht está conformada por cinco condados, dos de los cuales son Galway y Mayo. Las capitales de estos dos condados son la ciudad de Galway y la ciudad de Castlebar, las cuales están distanciadas por 66,6 kilómetros; desde el castillo que dio origen a la ciudad de Castlebar hasta el centro de Galway hay esa distancia. Además, Castlebar se encuentra a 66 kilómetros del túmulo principal de Rathcroghan, capital ancestral de la provincia de Connacht. A su vez, Castlebar se encuentra a 66 millas náuticas de Uisneach que a su vez se encuentra a 33 millas náuticas de Rathcroghan formando un triángulo entre estas tres ubicaciones. Si observamos el origen de la ubicación elegida para Castlebar, podemos identificar los alineamientos que se han provocado con la llegada de la influencia normanda a Irlanda. Estos datos han de ser tenidos en cuenta cuando el lector llegue a los capítulos que retoman la exposición a partir de la edad media.
La arqueología oficial y la historia oculta coinciden en un dato demoledor: los celtas jamás construyeron los megalitos de Irlanda (como Newgrange, Knowth o Dowth); se los encontraron ya edificados, abandonados y envueltos en el mito. La ciencia oficial (mediante carbono-14 e isótopos) demuestra que hay un vacío temporal de casi 2.500 años entre los arquitectos de las piedras y la llegada de la cultura celta a Irlanda. Newgrange y los grandes túmulos del Valle del Boyne se construyeron en el Neolítico. Sus constructores eran agricultores pacíficos que no usaban metales, no tenían armas de guerra y no construían ciudades amuralladas (el Impulso de Set temprano). Los celtas, al poseer la mentalidad de Caín avanzado pero mantener un fuerte cordón umbilical con la naturaleza a través de los Druidas, cuando llegaron a la isla comprendieron de inmediato que esas lomas verdes no eran colinas naturales: eran de una civilización anterior, avanzada en algunas ciencias. Las élites celtas (los reyes y los druidas) privatizaron el uso de los megalitos. Los convirtieron en los escenarios de sus rituales de soberanía real. Ya no usaban Newgrange como una antena abierta de sintonización planetaria colectiva; lo usaban como el sello místico para validar el derecho divino de sus reyes de la Edad del Hierro a gobernar el territorio y cobrar tributos desde capitales centralizadas como las colinas de Tara.
Por ahora observemos, también en el siguiente capítulo, que de los celtas situados en el continente europeo se obtienen similares características a la hora de estudiar sus ubicaciones más importantes, aunque, como he dicho, hay que tener en cuenta que estas ubicaciones ancestrales que estamos viendo en territorio celta no fueron construidas inicialmente por los celtas sino que algunas fueron heredadas de la edad de piedra. Lo mismo sucede con lugares que el imaginario colectivo otorga al cristianismo o al imperio romano, ya existían como centro sagrado de íberos, celtas, celtíberos, etc, en definitiva, lo que los historiadores han consentido en llamar pueblos bárbaros. En todo caso, en estos primeros alineamientos quedan involucrados tanto los puntos extremos del territorio como los centros de poder. Posteriormente iremos viendo la evolución de esta red geométrica y su ramificación hacia Escocia, porque la cultura y lengua gaélicas que se originaron en Irlanda se extendieron a Dál Riata en Escocia occidental. También descubriremos el santuario de Brigit y Brú na Bóinne, situado en Meath, un complejo de tres grandes túmulos: Newgrange, Knowth y Dowth, algunos del siglo XXXII a.C, otros hasta del siglo XXXV a.C. Por lo tanto, el sitio es anterior a las pirámides egipcias y fue construido con sofisticación y conocimiento de la ciencia y la astronomía de Set, lo que es más evidente en el pasaje de la tumba de Newgrange, ya que en la mañana del solsticio de invierno la luz del sol penetra en el pasillo de entrada.